Misión y Propósito Como Terapeuta
Después de haber ayudado ya a decenas de personas puedo decir (y soy claro en ello) que no salvo a las personas. Lo que sí hago, es ayudarlas y acompañarlas en sus procesos mientras encuentran las formas de cambiar sus vidas o “salvarse” a sí mismas. Contrariamente a lo que se puede pensar sobre la psicología, no la utilizo a favor del status quo, por el contrario mi interés radica en conectar con las partes más auténticas de quienes me consultan para poder hacerle frente a un mundo que olvida lo que es ser humano.
Mi metodo
En este orden de ideas mi trabajo no consiste en domesticar las emociones ni a las personas sino más bien en liberarlas. Para ello utilizamos la palabra y el diálogo profundo sobre la historia de quienes me consultan, sus sucesos vitales, emociones e ideas. Hay sin embargo espacios de la mente que se le escapan a la palabra hablada; es ahí donde entra el lenguaje de los símbolos que se manifiestan en los sueños o aquellos que se hacen palpables por medio de la obra artística.
Promuevo el uso del collage, la escultura, la pintura, el dibujo y la escritura artística como llaves para acceder a aquellas cosas que la palabra consciente reprime. Las anteriormente nombradas se convierten en las herramientas para hacerle frente a las dificultades que atraviesan las personas. Es así como acompaño a mis consultantes a navegar sus mundos internos, enfrentar traumas, miedos o desafiar sistemas opresivos que habitan, sea este la familia, la pareja, el trabajo o la identidad misma.


Convicciones que guían mi labor
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Aunque no aplica a todos los casos, liberar le es más útil a la mente humana que silenciar su contenido.
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Las personas y su historia no pueden ni deben ser reducidos a un diagnóstico clínico.
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Los discursos perfectos no ayudan, son los errores y las heridas las que más nos enseñan.
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Antes de pretender ayudar a otro, se hace fundamental ayudarse a sí mismo.
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El colectivo cumple un rol importante en la salud mental de las personas; el individuo no se enferma ni se sana únicamente en soledad.
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El arte alcanza dimensiones que la consciencia no; su uso es necesario no solo para los artistas.
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La escucha atenta tiene una función más importante que el proveer respuestas o problemas puntuales.